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La Historia de la Fotografía en Austria

Los fotógrafos austriacos más famosos

Sólo unos pocos saben que los orígenes de la fotografía se remontan a la Austria del siglo XVIII. Voigtländer, creada en 1756 por Johann Christoph Voigtländer, fue una de las primeras empresas en ocuparse de la tecnología fotográfica. En aquella época, la empresa familiar con sede en Viena, trabajaba en la innovación de herramientas esenciales para la navegación marina pero a principios del siglo XIX, tras la muerte de su fundador, empezaron a fabricar también dispositivos ópticos como cristales para periscopios o binoculares para el teatro.


Tras el nacimiento de la fotografía en 1839, la primera lente fotográfica basada en cálculos analíticos fue fabricada en esta empresa. Éste fue uno de los primeros hitos hacia el uso práctico de la fotografía. Estas lentes fueron diseñadas y calculadas por el matemático húngaro József Petzval y fueron desarrolladas por el nieto de Voigtländer. Redujo drásticamente el tiempo de exposición (de 20-30 minutos a 1-2 minutos) con el uso de estas nuevas lentes. Se usaron durante décadas como herramienta básica para la fotografía de retrato, por lo que la empresa se convirtió en una pieza clave de la fotografía.


En 1849, Voigtländer fabricó su primera cámara hecha de metal (en vez de madera). Hacia finales del siglo XIX Voigtländer ya era una de las mayores compañías del mercado fotográfico y para 1868 habían fabricado 10000 lentes, un gran número por aquel entonces.

Sólo unos pocos saben que los orígenes de la fotografía se remontan a la Austria del siglo XVIII. Voigtländer, creada en 1756 por Johann Christoph Voigtländer, fue una de las primeras empresas en ocuparse de la tecnología fotográfica. En aquella época, la empresa familiar con sede en Viena, trabajaba en la innovación de herramientas esenciales para la navegación marina pero a principios del siglo XIX, tras la muerte de su fundador, empezaron a fabricar también dispositivos ópticos como cristales para periscopios o binoculares para el teatro.


Tras el nacimiento de la fotografía en 1839, la primera lente fotográfica basada en cálculos analíticos fue fabricada en esta empresa. Éste fue uno de los primeros hitos hacia el uso práctico de la fotografía. Estas lentes fueron diseñadas y calculadas por el matemático húngaro József Petzval y fueron desarrolladas por el nieto de Voigtländer. Redujo drásticamente el tiempo de exposición (de 20-30 minutos a 1-2 minutos) con el uso de estas nuevas lentes. Se usaron durante décadas como herramienta básica para la fotografía de retrato, por lo que la empresa se convirtió en una pieza clave de la fotografía.


En 1849, Voigtländer fabricó su primera cámara hecha de metal (en vez de madera). Hacia finales del siglo XIX Voigtländer ya era una de las mayores compañías del mercado fotográfico y para 1868 habían fabricado 10000 lentes, un gran número por aquel entonces.

Camera Clubs

Entre 1890 y 1914 gracias a las revolucionarias innovaciones técnicas, el Arte de la Fotografía estaba prosperando y los clubs fotográficos se convirtieron en una parte importante de la vida social. Los clubs fotográficos se establecieron cerca de Viena en Graz, Salzburg y Linz. Estos tenían como referencia los clubs ingleses y franceses.

La intención del club vienés era agrupar a personas interesadas en la fotografía, tanto amateurs como profesionales. Al cabo de no mucho tiempo, los miembros amateurs se vieron obligados a crear sus propios clubs, ya que no podían seguir el rápido desarrollo de las nuevas tecnologías. Los miembros de los clubs fotográficos estaban muy entusiasmados con las innovaciones y las técnicas nuevas. Su misión era hacer que la fotografía fuera aceptada como una disciplina artística. En 1894 empezaron a publicar la revista mensual “Wiener Photographische Blätter” en la que mostraban el trabajo de sus miembros.

La Aula del Museo Kunsthistorisches Museum en Vienna, Publicado en Wiener Photographische Blätter, 1894Foto: Österreichische Nationalbibliothek

Como resultado del incremento de la prensa diaria, desde principios del siglo XX, el objetivo de la fotografía no fue sólo el crear arte sino ayudar en el periodismo.


Entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, más y más fotógrafos de prensa se interesaron en difundir idealizadas escenas cotidianas de la vida ordinaria tras haber mostrado tantos sucesos traumáticos durante la guerra. La expresión artística seguía siendo un elemento importante. El objetivo de una fotografía no era sólo reflejar la realidad sino también mostrar el carácter individual y el estilo del fotógrafo.

Inge Morath, Maestra en Fotografía

Inge Morath fue una de las mujeres fotógrafas austríacas más famosas, cuya expresión propia y sus retratos realistas se convirtieron la clave del éxito de su carrera.

Nació en Graz en 1923 bajo el nombre de Inge Mörath. Poco después de su nacimiento, su familia se trasladó a Darmstadt y luego a Berlín. Tras sus estudios en Berlín y en Bucharest, regresó a Austria y después de la Segunda Guerra Mundial continuó trabajando como periodista en Salzburg y más tarde en Viena. Entre 1946 y 1949, trabajó como editora y traductora para el Servicio de Información de los Estados Unidos. Editó textos literarios, obras radiofónicas, artículos y fue la editora fotográfica de Kulturzeitschrift Heute.


En 1949, se trasladó a París con la ayuda de Ernst Haas y tuvo la oportunidad de trabajar como periodista editora para la mundialmente famosa agencia fotográfica Magnum, fundada por Henri Cartier-Bresson, Robert Capa, David “Chim” Seymour, George Rodger y William Vandivert. Fue entonces cuando empezó a interesarse por la fotografía y en 1951 se apuntó a un curso de fotografía en Londres como estudiante de Simon Guttmann.


No pasó mucho tiempo hasta que en 1953 empezó a trabajar como fotógrafa para Magnum y para otras famosas revistas como Vogue, Life o París Match. Pronto se hizo famosa como fotógrafa independiente y en sus muchos viajes tomó fotos en Iraq, Irán, Siria, México, Túnez, Estados Unidos y en toda Europa.


En 1956 publicó su primer libro titulado "Guerre à la tristesse" y ese mismo año su primera exposición se inauguró en la galería vienesa Würthle. A finales de los años 50, Morath trabajaba para muchas producciones fotográficas y durante el rodaje de la película Misfits (Los Inadaptados) protagonizada por Marilyn Monroe, conoció al marido de ésta: Arthur Miller. Cuando se divorciaron en 1962, Morath y Miller se casaron y ella pudo compartir su pasión por viajar y por el arte con él.


Durante los años 70 y 80, tuvo muchas exposiciones en Estados Unidos, en Europa e incluso en Japón. Siempre le gustó trabajar en sus proyectos personales pero tampoco rechazaba encargos. De hecho, se hizo famosa principalmente por sus retratos artísticos.

En 2010, bautizaron al distrito 12 de Viena “Morathgasse” en su honor. También en su ciudad de nacimiento, Graz, hay una calle llamada “Inge-Morath-Straße” y en Salzburg existe la plaza “Inge-Morath-Platz”. Ambas mantienen vivo su recuerdo.

Escena de Foto Contemporánea en Austria

A finales del siglo XX, gracias a una mayor relajación en cuanto a las normas sociales, el Arte tuvo más espacio para crecer y para hacer aceptables obras de arte mucho más explícitas y descaradas. La cultura del siglo fue cogiendo forma con la modernización, pero aún así continuaba el respeto por los viejos tiempos. Imaginarios abstractos, collages fotográficos, autorretratos artísticos, fotografía de moda e imágenes de desnudo eran las formas típicas del Arte Visual en la época.


El fotógrafo austríaco Andreas H. Bitesnich se aprovechó del debilitamiento de las normas morales y gracias a ello se convirtió en el fotógrafo de desnudo más famoso del mundo.

Ampliamente considerado como uno de los grandes fotógrafos de desnudo de nuestra época, a través de sus suntuosas, evocativas y a menudo controvertidas imágenes, el fotógrafo vienés Andreas H. Bitesnich cambió el modo en que miramos al cuerpo humano.”Stewart Bywater
Roy, Vienna 1995 #01 © Andreas H. Bitesnich

Nació en Viena en 1964 y empezó a tomar fotos en 1988 sin ningún tipo de educación especializada. Se ha hecho famoso por su manera única de representar el cuerpo humano como si fuera una estatua, así como por la perfecta iluminación en sus fotos de desnudo. También se dedica a la fotografía de moda y de naturaleza. Su primer libro titulado “Nudes” se publicó en 1998 y ese mismo año ganó el Premio Kodak al Mejor Libro de Fotografía. Además de tomar fotografías, Bitesnich es también considerado un compositor talentoso.


Resulta interesante que uno de sus ex-ayudantes, Mario Schmolka, se haya convertido en uno de los fotógrafos de moda y de retratos más reconocidos del momento.


Mario Schmolka nació en 1975 en Viena. Tras finalizar sus estudios en Viena y en Milán, participió en producciones para clientes como Moschino, Prada o Versace, por nombrar algunas.

Tras su regreso a Viena, trabajó de manera independiente para marcas internacionales y revistas como la Vogue alemana, la Vanity Fair italiana, Glamour o Marie Claire, así como para la revista austriaca de moda y fotografía Peng!. Las fotos de su primer libro “Intense” (publicado en 2005) han sido expuestas en Viena dos veces. Además de su trabajo en la moda, también ha retratado a famosos como Bar Rafaeli, Manolo Blahnik o Tommy Hilfiger. En 2012, ganó el Premio de Moda Austriaca.


Mark van der Loo foto de © Mario Schmolka

En el siglo XXI, Austria sigue jugando un papel tan importante en la evolución de la fotografía como hace 200 años. Muchos museos, galerías y festivales proporcionan y popularizan el arte de la fotografía entre los turistas y los ciudadanos austríacos. Las galerías Westlicht y Ostlicht en Viena son escenario de muchas exposiciones históricas y contemporáneas. como el Festival del Fotolibro de Viena, que permite a fotógrafos amateurs y profesionales vender sus propios libros.

El festival de fotografía más grande de Austria es el “Eyes On”, que se celebra cada dos años en noviembre, el mes de la fotografía. Cientos de fotógrafos austríacos e internacionales exponen su trabajo en galerías, museos, bibliotecas y espacios públicos en Viena. Además de las exposiciones, los visitantes pueden asistir a presentaciones de libros, conciertos y conferencias de expertos y talleres. De esta manera, los fotógrafos austríacos tienen muchas posibilidades de mostrar sus obras de arte al mundo y alcanzar la fama.

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